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08

Ene

2010

El arte de llorar bien
Bailando en LughnasaLo celebraba Ángel Fernández Santos (todavía mejor crítico de teatro que de cine, aunque pocos lo supieran) como un talento raro. Ese arte de bien llorar lo propicia el dramaturgo irlandés Brian Friel con obras tan penetrantes como «Bailando en Lughnasa». Hacen falta actrices dúctiles y superdotadas para este oficio de encarnar las ilusiones y desazones de la vida, y lo son María Pastor, Elia Muñoz, Yolanda Robles, Carmen Gutiérrez y Victoria dal Vera, delicada y certeramente dirigidas por un Juan Pastor que aquí demuestra sus dotes como actor. En la diminuta sala Guindalera se cuecen a fuego lento milagros, pan tierno, teatro que alimenta el corazón, es decir, la inteligencia, con obras que nos hacen paladear el misterio de la frágil condición humana. Espejo y pozo.